jueves, 21 de abril de 2011

NUEVO LIBRO

gracias a la colaboración de ana rossetti, antonio romar, carlos pan, eduardo scala, ana garcía mellado, javier Yohn, Juan Antonio Carrasco, isabel garcía mellado y marcus versus, ya está disponible nuestro nuevo libro:
AJEDREZ / libro de naipes, de eduardo scala. El primer libro-libre publicado por Ya lo dijo Casimiro Parker.

miércoles, 20 de abril de 2011

"La Calle", de Octavio Paz

Es una calle larga y silenciosa.
Ando en tinieblas y tropiezo y caigo
y me levanto y piso con pies ciegos
las piedras mudas y las hojas secas
y alguien detrás de mí también las pisa:
si me detengo, se detiene;
si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.
Todo está oscuro y sin salida,
y doy vueltas y vueltas en esquinas
que dan siempre a la calle
donde nadie me espera ni me sigue,
donde yo sigo a un hombre que tropieza
y se levanta y dice al verme: nadie.

viernes, 15 de abril de 2011

¿Qué hacer hoy antes del delirium tremens?

Presentación de Asco, una novela de José Ángel Barrueco. Estará acompañado de los escritores Óscar Esquivias y Mario Crespo y de la editora Clea Moreno. A las 20:30 horas. Librería Tipos Infames (San Joaquín, 3. Malasaña, Madrid).

jueves, 14 de abril de 2011

este viernes delirium tremens ::: óscar martín centeno y guadalupe grande












ciclo de poesía delirium tremens 009 con:
guadalupe grande y óscar martín centeno

viernes 15 de abril - 22h.
en los diablos azules, calle apodaca, 6 Madrid



{ Podrás verlo en directo desde www.lahojaenblanco.es }

miércoles, 13 de abril de 2011

"Yzur", de Leopoldo Lugones

[…] Los monos fueron hombres que por una u otra razón dejaron de hablar. El hecho produjo la atrofia de sus órganos de fonación y de los centros cerebrales del lenguaje; debilitó casi hasta suprimirla la relación entre unos y otros, fijando el idioma de la especie en el grito inarticulado, y el humano primitivo descendió a ser animal.

Claro es que si llegara a demostrarse esto quedarían explicadas desde luego todas las anomalías que hacen del mono un ser tan singular; pero esto no tendría sino una demostración posible: volver el mono al lenguaje […].

sábado, 9 de abril de 2011

miércoles, 6 de abril de 2011

“Un señor muy viejo con unas alas enormes”, de Gabriel García Márquez

[…] El ángel era el único que no participaba de su propio acontecimiento. El tiempo se le iba buscando acomodo en su nido prestado, aturdido por el calor de infierno de las lámparas de aceite y las velas de sacrificio que le arrimaban a las alambradas. Al principio trataron de que comiera cristales de alcanfor, que, de acuerdo con la sabiduría de la vecina sabia, era el alimento específico de los ángeles. Pero él los despreciaba, como despreció sin probarlos los almuerzos papales que le llevaban los penitentes, y nunca se supo si fue por ángel o por viejo que terminó comiendo nada más que papillas de berenjena. Su única virtud sobrenatural parecía ser la paciencia. Sobre todo en los primeros tiempos, cuando le picoteaban las gallinas en busca de los parásitos estelares que proliferaban en sus alas, y los baldados le arrancaban plumas para tocarse con ellas sus defectos, y hasta los más piadosos le tiraban piedras tratando de que se levantara para verlo de cuerpo entero. La única vez que consiguieron alterarlo fue cuando le abrasaron el costado con un hierro de marcar novillos, porque llevaba tantas horas de estar inmóvil que lo creyeron muerto. Despertó sobresaltado, despotricando en lengua hermética y con los ojos en lágrimas, y dio un par de aletazos que provocaron un remolino de estiércol de gallinero y polvo lunar, y un ventarrón de pánico que no parecía de este mundo. Aunque muchos creyeron que su reacción no había sido de rabia sino de dolor, desde entonces se cuidaron de no molestarlo, porque la mayoría entendió que su pasividad no era la de un héroe en uso de buen retiro sino la de un cataclismo en reposo […].

lunes, 4 de abril de 2011