martes, 14 de junio de 2011

‘Ajedrez. Libro de naipes’, de Eduardo Scala

Por Marian Chaparro

koult.es

En su última experimentación poética, Eduardo Scala nos propone que juguemos al ajedrez sin tablero de madera, sin cuadrados en el suelo, sin caballos, alfiles o torres, sin figuras blancas o negras. En su lugar, este artista de las letras sin atributos esparce por encima de la mesa 32 naipes que contienen poesía concentrada en sus 64 caras.

Ajedrez. Libro de naipes es un invento metaliterario, un libre-libro editado por Ya lo dijo Casimiro Parker, en el que ha trabajado Scala entre 1992 y 2006. Como es habitual en la obra del escritor, está formulado en clave de ocho, su número fetiche: ocho por ocho voces poéticas en ocho por cuatro naipes.

“Sistema óptico, basado en la simetría de las voces opuestas (con el mismo número de letras y exacta rima). Tarot o libro de Thot que apunta hacia la totalidad”, podemos leer en la carta-prólogo de la obra. Los naipes recogen verbos, pronombres, adjetivos y, sobre todo, sustantivos, voces positivas con su respectivo antónimo simétrico rimado en su reverso. El azar encuentra en este instante “POBREZA”, que esconde detrás “RIQUEZA”. Ahora nos lleva a la “CLARIDAD”, que se opone a la “OPACIDAD”.

Scala nos brinda 32 sensaciones blancas y otras 32 negras, escritas en caja alta en Bodoni y Futura. “Eduardo Scala ha inventado un símbolo poderoso, en movimiento combinatorio constante, como el de las difusiones verbales de los gnósticos marcosianos, como el de los radicales hebreos de los meditantes Kabbalistas”, apunta Ignacio Gómez de Liaño en el preludio de este libre-libro.

No es la primera vez que esta pequeña editorial enfoca su haz de luz en Scala. El poeta soriano formó parte en 2010, junto con Pedro Casariego, Gonzalo Escarpa y Arturo Martínez, de Antilogía. Contrapoesía de poetas reversados, un compendio de composiciones alejadas de normas, modas y conformismos. Los poemas visuales seleccionados de Scala invitaban a la meditación por medio de formas sinuosas y de imágenes plásticas concentradas en expresiones breves. En esta ocasión, la reflexión sigue siendo clave en su obra pero utilizando como soporte la mínima expresión, la depuración absoluta de motivos y formas.

Este libre-libro es el primero publicado por Ya lo dijo Casimiro Parker. Según nos comentan, están preparando otro, de un autor diferente, sin páginas, lomos o portada. La experiencia con esta obra de Scala ha sido muy enriquecedora para ellos que, junto con varios amigos, se encargaron de hacer de forma artesanal la encuadernación de las cajas de todas las barajas publicadas.

En este Ajedrez las reglas están prohibidas. Las cartas son tuyas y tú decides cómo leerlas, qué orden te apetece seguir, si quieres barajarlas de forma aleatoria y leerlas al azar, si decides regalar algunas –o todas- a tus amigos -o enemigos-, si prefieres edificar un castillo de naipes o si quieres guardarte cada día una de ellas en la cartera, la que mejor refleje tu estado de ánimo, blanco o negro.