martes, 8 de marzo de 2011

FINGIR EL SUEÑO, de José Ángel Barrueco

De su poemario "le aplastaré con mis versos"
publicado en el libro No hay camino al paraíso (ed. Ya lo dijo Casimiro Parker)
junto a Javier Das

leía mucho por las noches

como ahora, como siempre

al oír el portazo de mi padre
tras regresar a casa del trabajo,
cerraba el libro, apagaba la luz y fingía el sueño

unos minutos después sentía
el movimiento de la manija de la puerta
una mano giraba el pomo:
despacio
muy despacio
en un silencio casi absoluto

abría un ojo y notaba la luz filtrándose
en el cuarto desde el exterior

en la rendija entre la puerta y la jamba
asomaba su cara como una aparición fantasmagórica

¿estás dormido?

pero yo no contestaba
fingía un sueño profundo
aguantaba la respiración

alguna vez respondí,
y eso supuso varias horas
de monólogo o, lo que era peor,
alguna bronca, algún desahogo
sobre su trabajo, su madre o la mía
y los disgustos que le daban

en la distancia,
ahora veo que
no hay nada
tan triste en la noche
como un hijo fingiendo
su sueño para no hablar con su padre.