jueves, 3 de marzo de 2011

[Con el andar pesado...], de Irene La Sen

Poema del libro-cd CAL (ed. Ya lo dijo Casimiro Parker)




Con el andar pesado,
como el que duda del final del camino,
y resuelve sin carisma
enigmas existenciales.
Desde que el reflejo nace en los cristales,
o el olor de un lecho abriéndose,
los puñales se esconden
y es en esa hora
cuando hay quien viste al sol con su disfraz
y quien lo desviste
sin alfombras en el suelo
traje de noche para nadie
y es en esas horas
cuando escurren las palabras
quedan ciegas
por bocinas y moscas.
Culmino en un zaguán
de terciopelo tardío
paro ante el espejo
y a través del cristal miro
como sin teatro empieza la función,
dormida, como la brisa algunas noches de verano,
con el talento desproporcionado del negro en la actuación nocturna
cogiendo ya la calle y dejándosela al alba
y el escenario rota alrededor de la plaza
al ritmo del cansancio y el hastío
queda en el asfalto
el eco de la última andadura.
y la pedicura.
Y en segunda fila
burguesía y pitilleras de latón
sin penetración
sin cafeína
con la alevosía de un bufón
y su fantasía.
Alargando actos
de un guión especulado
sin compañía.
Y es dentro de unas horas
cuando el mediodía
rompe sin despertador
el silencio bicolor
de un traje de lycra y mercromina.