domingo, 16 de mayo de 2010

Clandestinos

A primeros de mayo fui a la presentación de las últimas obras de mi colega Javier Menéndez Llamazares en la Librería La Clandestina de Madrid, allá por Malasaña: el libro de relatos “Con amigos como tú” y el poemario “Cosas que no se pueden encontrar en internet”. Por La Clandestina yo había merodeado un par de veces, encontrándome entre sus estantes con los libros de la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker. Antes de comenzar el acto, Javier me presentó a Mariano Vega, que es escritor y librero y editor (Editores Policarbonados), y que dijo unas palabras al principio e introdujo el debate en este encuentro informal con el autor. El acto fue breve, ameno y espontáneo. Nos comentaba Mariano algo que vengo observando en estos meses: que se multiplican las editoriales independientes (y a mí me entusiasman, y su labor me parece encomiable), pero casi todas se olvidan de los autores españoles contemporáneos y suelen enfocar sus esfuerzos a la traducción de los textos de escritores extranjeros, la mayoría ya muertos. Mariano apostaba por difundir a los autores que escriben en castellano y que siguen vivos. Citó su editorial y alguna otra como ejemplos de lo que se debería hacer e instó al público a que comprara los libros de autores menos conocidos. Y es cierto y es lo que se estila últimamente: son pocas las editoriales que aceptan ya a los escritores de este país. A ello se suma la crisis y el mal momento que está sufriendo la literatura española, con ventas escasas y reciclaje de viejos títulos (es lo que viene haciendo Alfaguara) a los que se proporciona una nueva imagen, pese a que ya estaban en ediciones de bolsillo más baratas. Mariano apostaba por los clandestinos. Si no hacemos entre todos un esfuerzo, vino a decir (con otras palabras), esta situación acabará con nosotros.


José Angel Barrueco