domingo, 9 de mayo de 2010

Ciudad vieja y sucia

Así se podría traducir ese tema inolvidable, “Dirty Old Town”, que Shane MacGowan cantaba con su banda irlandesa, The Pogues. La literatura, entre otros poderes, tiene la facultad de llevarnos hacia el pasado cuando menos lo esperamos. La semana anterior, leyendo la compilación “Beber para contarla”, donde se reúnen textos de autores de Irlanda enamorados del alcohol, recordé el tema citado porque el propio MacGowan (ese poeta de dientes rotos) está incluido en ella. Me acordé de la banda, de canciones esenciales como “The Old Main Drag”, “Navigator”, “And The Band Played Waltzing Matilda” o “Summer in Siam”, casi todas recogidas en el que, a mi juicio, es su mejor trabajo, el lp “Rum, Sodomy and the Lash”. Compré ese disco en los 80, en vinilo, y traduje y aprendí muchas de las letras. Entonces éramos sólo unos chavales y a veces, caminando ebrios por las calles de mi ciudad, o metidos en fiestas celebradas en los bares, cantábamos “Dirty Old Town”, tema apropiado para pandillas y para borrachos que quieran abrazarse entre la melancolía y la embriaguez. Esta es la cadena: el libro me lleva a MacGowan, y MacGowan me lleva a The Pogues, y The Pogues a “Dirty Old Town”, y “Dirty Old Town” me lleva a esos tiempos en los que, ya disuelta la adolescencia, nos creíamos inmortales. “I met my love by the gas works wall”, comienza el tema. The Pogues son una lección de música y hombría para esos grupos blandos que hay ahora, a medio camino entre OT y Disney. Los superventas, ya sabes.


José Angel Barrueco