domingo, 14 de marzo de 2010

El senador, la conducta y el armario

En la tercera temporada de “The Wire” vemos a un hombre que, para encontrar a Omar Little (el ladrón homosexual que sólo atraca a traficantes de droga), merodea por bares de ambiente gay. En uno de estos garitos, el plano nos muestra, al fondo, allá al final de la barra, una cara conocida. La de otro personaje de la serie. Son sólo un par de segundos para que los espectadores reconozcamos la identidad de quien frecuenta clubs de ambiente. No inciden en ello. Pero el dato cala en nosotros: porque reconocemos a William A. Rawls, el Comisario Adjunto de Operaciones; es decir, uno de los huesos duros de roer del departamento de policía y uno de los hombres más feroces y brutales de la serie. Exactamente la clase de fulano que uno no se imaginaría en bares gays. Aún no he visto las temporadas cuatro y cinco, y no sé si le sacan partido a ese dato; supongo que sí, ya que en esta serie nada se deja en el aire. Recordemos que, en “American Beauty”, el coronel que interpretaba Chris Cooper era un señor de modos violentos y maneras fascistas. Un macho de pelo en pecho que repudiaba los actos de su hijo. Y justo al final ese tío salía del armario, en la célebre escena de la lluvia en la que Kevin Spacey le invita a entrar en casa y surge el gay que el coronel lleva dentro. Como siempre, la vida imita al arte, y hace unos días nos despachaban con esta noticia: Roy Ashburn, senador republicano de California, que había votado varias veces en contra de los derechos de los homosexuales, fue detenido cuando conducía borracho tras salir de un club para gays. Y no le quedaron más huevos que admitir, públicamente, sus tendencias. “Soy gay”, dijo. Lo que revela su hipocresía. Lo que nos devuelve a “The Wire” y “American Beauty” y a las apariencias que engañan. Lo que indica que la vida siempre está dando lecciones a quienes apuestan por la intolerancia.

José Ángel Barrueco