viernes, 25 de diciembre de 2009

el mendigo del bernabeu


Una deja a su hija todos los días camino del instituto, y luego se toma un café en un bar, alrededor de las siete y media de la mañana. Cuando va a coger el metro en Santiago Bernabeu, Una ve todos los días a un mendigo anciano, que pide sentado en las escaleras y cubierto de mantas. Una le da al mendigo las vueltas del café; deja las monedas en el vaso de McDonalds que el mendigo agita al paso de los que cogen el metro camino del trabajo.

Esta mañana, el mendigo le ha dicho a Una: "Feliz navidad". Y Una, sin pensarlo dos veces, le ha respondido: "Igualmente".

Luego ha pensado en los langostinos, el cordero, los turrones y los mazapanes, y se le ha caído la cara de vergüenza.

Ana Pérez Cañamares