lunes, 1 de junio de 2009

EL REY DE LA ESQUIVA, por José Ángel Barrueco

el rey de la esquiva
ese era el nombre
que mi hermano se atribuyó
¿quieres que te lo explique?
es fácil, te gustará, hace gracia
se llamaba a sí mismo
el rey de la esquiva
porque era diestro en sortear golpes
cuando su papá lo perseguía
por casa para darle una zurra
yo recuerdo azotes en el culo
mi hermana dice que a veces
le daba con un cinturón
pero no siempre viví con ellos
mi hermano se metía bajo las camas,
escalaba los armarios, corría por los pasillos
para evitar la paliza
el rey de la esquiva, sí
como si nuestra casa fuera un ring
y uno tuviese que vivir en alerta perpetua
con los ojos abiertos y vigilando su sombra
el rey de la esquiva
ya no es el mismo
hoy planta cara
devuelve los golpes
aprendió a combatir
en el cuadrilátero de nuestro hogar.


[ de su poemario Le aplastaré con mis versos, incluido en el libro No hay camino al paraíso ]