viernes, 30 de enero de 2009

él fue el negro que escribió la biblia

Dios carece de una armónica de una nube de caramelos de ángeles con un sexo peludo de una cazuela de lentejas y un buen vino gallego no tiene revistas porno ni sabe cómo hace el amor mi musa desconoce las canciones de Nacho Vegas nunca se le ha erizado el bello Dios no ha visto siete veces Leolo ni ha leído El Principito ni ha viajado en bicicleta por las tierras de Castilla Dios no ha sentido un orgasmo ni un masaje en la espalda y no le han guiñado un ojo para después acariciarle la entrepierna Dios no conoce a las mujeres Yo tampoco ni conoce la marihuana ni el hachís de chagüen nunca se ha comido una seta ni ha copiado en un examen ni ha hecho el amor en el ascensor ni ha creído en los reyes magos ni una maga con un piercing en la lengua le ha hecho una mamada Dios no ha olido el perfime de Inés ni se ha vuelto loco al sentir que lo llevaba otra chica en el metro Dios no ha conocido el arroz con leche de mi madre ni ha sido tío de Samuel ni ha visto con mi padre jugar al Athletic de Bilbao sin dar por perdido el partido hasta el último segundo de descuento Dios no se ha echado en la hierba mojada ni ha amanecido ningún día besando a Patricia ni ha mirado por la ventana cuando el tren arrancaba ni ha visto zarpar los barcos ni volar a las moscas ni ha montado en triciclo Dios no ha llorado delante de todos y después se ha levantado y ha seguido viviendo a su manera ni ha visto de cerca la abstracción de Kandinsky ni el sutil realismo de un beso ni ha elegido la vida para salvarse a sí mismo Dios no ha escrito este poemario.


[ texto extraído del poemario, de Óscar Aguado, "Yo fui el negro que escribió la biblia". Maravillosa lección de como dar por finalizado un libro ]